Derecho de peonada

Diciembre 13, 2008

Muy a menudo nos olvidamos de que en una democracia el poder radica en el pueblo. Con esto quiero recordar que los cargos en las instituciones están a nuestro servicio, son nuestros empleados con contrato temporal y en nuestra mano está renovarlos o no.

En los discursos, antes o después de ganar unas elecciones, queda muy bien eso de “voy a ser (por ejemplo) el Alcalde de todas y todos los ciudadanos sin distinción” ¡Mentira! La prueba la tenemos aquí en Almoradí, en las últimas contrataciones que se han realizado por parte del Ayuntamiento.

Igual que en los tiempos de la esclavitud, donde el amo y señor se reservaba el derecho de pernada. Hoy, los que se creen amos y señores del pueblo, se reservan el derecho de peonada, primando el amiguismo más descarado, sobre quien verdaderamente tiene más derecho o está más necesitado de ese puesto de trabajo. Leer el resto de esta entrada »