De paseo al Centro Comercial

¿Dónde han quedado las emocionantes tardes de cine? ¿Los paseos románticos por la orilla de la playa? ¿Los partidos entre amigos en el patio del colegio? ¿Las tarde de bicicleta por la huerta? ¿Alguien se acuerda qué es un cherol ó una trompa? Las buenas costumbre se van perdiendo poco a poco.
Ahora ves a la juventud que queda los fines de semana para ir al Centro Comercial, cargados de bolsas de Zara, H&M, y un largo etc., de cosas innecesarias y superfluas, que lo único que hacen es criar polillas en los armarios. Gastándose el dinero que ganan durante la semana ó el que les dan sus padres para quitárselos de encima.
En mi andanza por estos centros, he visto tiendas de todo tipo (móviles, chucherías, perfumes, ropa, rol, etc.). Después de horas y horas muertas dando vueltas por el recinto, con los ojos hechos polvo a punto de secárseme la retina y estallarme la cabeza del ambiente tan pesado creado por los aires acondicionados, de repente, encuentro una tienda que parece merecer la pena,  echo un vistazo y me planteo el volver otro día para maravillarme con sus productos. Cuál es mi sorpresa que al volver al fin de semana, tal como dice Joaquín Sabina “… no había nadie detrás de la barra del otro verano, y en lugar de tu bar me encontré una sucursal del banco hispano americano …”, pues me faltó un pelo para vengarme igual como lo hico él. A punto de llorar y saliendo del recinto, me di cuenta que no era el único local que había cambiado de manos, incluso algunos estaban fríamente cerrados. No recordaba los nombres de ninguno de estos locales, pero mirando los que estaban abiertos, me percaté de que todas las grandes empresas estaban funcionando y los que había cerrados eran los empresarios locales que no habían podido pagar los altos alquileres y cuyas ventas habían ido cayendo desde el primer día que se inauguró el Centro Comercial.
Este hecho no es aislado de un solo Centro Comercial o Localidad, es cuestión de números. Tan solo sobrevive el pez grande, que poco a poco se come al pequeño, el cual está aislado e indefenso frente a las grandes cadenas. Esto supone la degradación del mediano y pequeño comercio de la localidad donde se ubica el Centro Comercial.
Para la localidad y los comerciantes, sería de mayor ayuda potenciar el modelo de comercio local, con una buena publicidad, arreglando los accesos, con ayudas a los nuevos comerciantes, premiando la labor y el esfuerzo de los comerciantes, y una larga lista de mejoras que podrían dar un gran empujón a la Localidad.

Gabitron.


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