El agua que no trajo.
Parece ser, que de tanto tiempo sin llover, hay personas que ya no se acuerdan de cómo es la lluvia. Son esas mismas personas que piden con boca grande el trasvase del Tajo, para supuestamente poder regar nuestros agricultores, los cuales son usados como títeres por estos mismos señores para su propio beneficio.
Sería raro ver frente las manifestaciones a los dueños de los campos de golf pidiendo agua para que los de la “jetset” puedan pasar las tardes de verano jugando en sus campos de ocio. Para eso, ya están los políticos de turno.
Almoradí, supuestamente está dentro del pacto del agua, y nuestro alcalde se jarta de decirlo, en entrevistas y a quien le pregunte, “oye, que yo he firmao lo del pacto del agua”. Ahora falta que predique con el ejemplo, porque no es sólo haber firmao un papel, hay que tomar medidas en los tiempos de sequía que corren.
Da pena ver estos días de lluvia, como los aspersores de las rotondas e instalaciones se ponen en funcionamiento y riegan las plantas y césped ya regados por la lluvia. Parece ser, que el pacto firmado, es solo de boquilla y no de hechos, ya que podíamos haber ahorrado bastantes litros de agua y dar ejemplo a otros municipios.












